Los trucos de la buena pizza

1. Ingredientes de calidad

Ingredientes naturales. El tomate debe ser fresco, para restar acidez y aportar sabor.

El resto de ingredientes funcionan al gusto de cada consumidor, pero lo importante es buscar el equilibrio. “Hay que pensar en sabores, variedad y cantidades adecuadas”.

2. Harina y agua, fundamental para la masa

Son los ingredientes madre de la masa y de ellos dependerá lo que siga. A más fuerza, mayor fermentación, traducida en reducción de hidratos de carbono en el producto final.

Otro punto a tener en cuenta es la dureza del agua utilizada en la masa. Si el agua no tiene sales minerales, saldrá blanda y pegajosa; si tiene exceso, será difícil de estirar.

3. Estirado de la masa

Al amasar a mano es vital tener en consideración que el tiempo perfecto oscila entre los 15 y los 18 minutos. En caso de contar con una máquina, evitar que la velocidad sea alta, debido a que la masa puede deshidratarse. Siempre trabajar sobre una superficie harinada.

4. Temperatura del horno

El horno, siempre al máximo. Puede resultar llamativo, pero es una de las claves para que la masa quede crujiente y se cocine en su punto óptimo. Un horno tradicional, que alcanza una cocción de unos 290 grados, es suficiente.

5. Hidratar la masa

Es uno de los secretos más desconocidos y efectivos. A la hora de introducir la pizza en el horno, un pequeño tarro de cerámica con agua a su lado evitará que la masa pierda su elasticidad durante la cocción. Otro truco, en especial si se trabaja en horno abierto, es pulverizar agua en mitad del horneado para hidratar el producto.

Una vez todo esto claro… ¡A DEGUSTARLA!